Ésta una historia muy especial que Jesús compartió con muchas personas hace mucho tiempo. Es la historia del Hijo Pródigo, y nos enseña sobre el amor y el perdón de Dios.
Un Padre Amoroso y Sus Hijos
Había una vez un hombre que tenía dos hijos. Este padre amaba mucho a sus hijos y les brindaba todo lo que necesitaban. Un día, el hijo menor le pidió a su padre algo muy especial. Le dijo: «Padre, por favor, dame mi parte de la herencia ahora». La herencia es el dinero y las propiedades que los padres dejan a sus hijos cuando fallecen. Aunque esto era algo inusual, el padre accedió y le dio a su hijo menor su parte de la herencia.
La Aventura del Hijo Menor
El hijo menor decidió irse a un país lejano con todo el dinero que había recibido. Allí, gastó todo lo que tenía en cosas inútiles y divirtiéndose de manera irresponsable. Pronto, se quedó sin dinero y empezó a pasar hambre porque había una gran crisis en el país. Para sobrevivir, tuvo que trabajar cuidando cerdos, pero él seguía teniendo hambre y tristeza todos los días.
El Regreso a Casa
Un día, el hijo menor recordó la bondad y el amor de su padre y se dijo a sí mismo: «Hasta los trabajadores de mi padre tienen comida suficiente, y yo aquí estoy pasando hambre. Volveré a casa y le diré a mi padre que he pecado contra él y contra Dios, y que ya no merezco ser su hijo. Le pediré que me permita trabajar como uno de sus trabajadores».
Así que el hijo menor se levantó y regresó a la casa de su padre. Cuando aún estaba lejos, su padre lo vio y corrió hacia él con los brazos abiertos. El padre estaba tan feliz de ver a su hijo de nuevo que lo abrazó y lo besó. El hijo menor comenzó a decirle al padre las palabras que había preparado, pero el padre, lleno de amor y alegría, interrumpió a su hijo y le dijo a sus sirvientes: «¡Traigan las mejores ropas y pónganselas! ¡Pongan un anillo en su dedo y sandalias en sus pies! ¡Prepararemos una gran fiesta, porque mi hijo ha regresado! Estaba perdido, pero ahora ha sido encontrado».
La Reacción del Hijo Mayor
Mientras tanto, el hijo mayor estaba trabajando en el campo. Cuando se acercó a la casa y escuchó la música y la celebración, le preguntó a uno de los sirvientes qué estaba pasando. El sirviente le dijo que su hermano había regresado y que su padre había preparado una gran fiesta para celebrar su regreso. El hijo mayor se enojó y no quiso entrar a la fiesta.
Su padre salió y le pidió que se uniera a la celebración, pero el hijo mayor le dijo: «He trabajado para ti todos estos años y nunca me diste una fiesta. Pero ahora, este hijo tuyo, que gastó todo el dinero en cosas malas, regresa y haces una fiesta para él».
El padre, con mucho amor, le respondió: «Hijo mío, siempre estás conmigo, y todo lo que tengo es tuyo. Pero hoy debemos celebrar y alegrarnos, porque tu hermano estaba perdido y ahora ha sido encontrado».
Lo Que Podemos Aprender
Esta hermosa historia nos enseña que Dios nos ama sin importar lo que hayamos hecho. Como el padre en la historia, Dios está siempre dispuesto a perdonarnos y abrazarnos con amor cuando volvemos a Él. Nos enseña también sobre la importancia del perdón y la alegría de estar juntos como una familia.
