Silencio y Paz. Requiem para un ser querido

Compartir

Un réquiem es una misa especial en la tradición católica, dedicada a los difuntos. En un contexto más amplio, también se refiere a una pieza musical compuesta para honrar a los muertos. Algunas de las obras más famosas son el «Réquiem» de Mozart y el de Verdi, las cuales son intensas, emotivas y buscan consolar a los vivos mientras honran la memoria de los fallecidos.

La palabra «réquiem» puede utilizarse en un sentido más amplio para referirse a cualquier homenaje o tributo solemne a los difuntos. En ocasiones, se utiliza para describir un discurso o un acto que honra la memoria de una persona fallecida.

Silencio y paz es un ejemplo de requiem por un ser querido. Dice así:

Silencio y paz.

Fue llevado al país de la vida. ¿Para que hacer preguntas? Su morada, desde ahora, es el Descanso, y su vestido, la Luz. Para siempre.
Silencio y paz. ¿Qué sabemos nosotros?

Dios mío, Señor de la Historia y dueño del ayer y del mañana, en tus manos están las llaves de la vida y la muerte. Sin preguntarnos, lo llevaste contigo a la Morada Santa, y nosotros cerramos nuestros ojos, bajamos la frente y simplemente te decimos: esta bien. Sea.

Silencio y paz.

La música fue sumergida en las aguas profundas, y todas las nostalgias gravitan sobre las llanuras infinitas.

Se acabó el combate. Ya no habrá para él lágrimas, ni llanto, ni sobresaltos. El sol brillará por siempre sobre su frente, y una paz intangible asegurará definitivamente sus fronteras.

Señor de la vida y dueño de nuestros destinos, en tus manos depositamos silenciosamente este ser entrañable que se nos fue.

Mientras aquí abajo entregamos a la tierra sus despojos transitorios, duerma su alma inmortal para siempre en la paz eterna, en tu seno insondable y amoroso, oh Padre de misericordia.

Silencio y paz.